Vergüenza al pedir ayuda por chemsex: cómo contarlo

Me da vergüenza contar lo que hago en las sesiones

Tienes el mensaje escrito, pero no lo envías. Has puesto que buscas ayuda por ansiedad. Has borrado la palabra chemsex. Te dices que ya lo contarás cuando conozcas al psicólogo, aunque una parte de ti sospecha que, llegado ese momento, volverás a dejarlo para otro día.

Puede dar mucho miedo hablar de algo que mezcla sexo, consumo y situaciones que apenas has contado a nadie. Puedes empezar precisamente por eso: «Hay una parte de lo que me pasa que me da vergüenza explicar». No necesitas relatar todas las sesiones de golpe. Sí conviene compartir cuanto antes la información que pueda afectar a tu seguridad.

A veces lo difícil es imaginar la cara del otro

Quizá temes que cambie la manera de mirarte. Que te reduzca a lo que consumes, que dé por hecho que no te quieres o que interprete tus prácticas sexuales como un síntoma. Y puedes acabar preparando una versión de tu vida lo bastante limpia como para que no se asuste.

Un hombre empieza a hablar con un profesional que le escucha en una consulta cálida y sencilla

En una investigación con hombres gais y bisexuales, varios participantes describían que omitían aspectos sexuales al hablar con profesionales por miedo al juicio o por no encontrar espacio para contarlos. Esa omisión dificultaba abordar lo que buscaban cambiar. Es una barrera que merece atención, también por parte del terapeuta (Freestone et al., 2025).

Puedes tantear el terreno con una pregunta concreta: «¿Trabajas con personas que consumen para tener sexo?». Otra posibilidad es decir qué necesitas: «Me preocupa que todo acabe explicado como un problema con ser gay». La respuesta puede ayudarte a valorar si ese profesional entiende tu demanda y puede atenderla.

Qué hace falta contar primero

Para empezar, puede bastar con explicar qué te preocupa ahora. Que se alargan las sesiones, que has perdido una noche de sueño tras otra, que te cuesta parar o que sin sustancias el sexo te da miedo. Después podéis ir ordenando lo demás.

Hay datos que conviene no posponer: qué has consumido, cuándo fue la última vez, cómo te encuentras y qué medicación tomas. Si no recuerdas una cantidad o desconoces una sustancia, dilo así. No necesitas rellenar huecos para que el relato parezca coherente. La incertidumbre también ayuda a decidir qué valoración hace falta.

Puede ser útil traer unas líneas y leerlas. Por ejemplo: «Me cuesta decirlo en voz alta. Estoy consumiendo cuando tengo sexo y me preocupa lo que pasa después». Es una frase preparada, no una declaración solemne. A veces escribirla permite arrancar una conversación que llevas mucho tiempo ensayando a solas.

Si hay un riesgo inmediato para ti, no esperes a poder explicarlo con calma. La atención urgente puede empezar con pocas palabras: «He consumido y me encuentro mal». Después el personal sanitario te irá preguntando lo necesario.

Hablar de sexo sin tener que justificar lo que te gusta

Una pregunta sobre sexualidad debería ayudar a entender algo relevante: qué buscas, qué disfrutas, cuándo pierdes capacidad de elegir o si hubo situaciones que no querías. Puedes preguntar para qué necesita el profesional un detalle y decir que todavía te cuesta responder.

La guía clínica de Nueva York recomienda preguntar por el consumo y el sexo sin presuposiciones ni juicios, y explorar también los aspectos placenteros. Esto permite una conversación más completa que limitarse a enumerar daños. No obliga a nadie a defender sus gustos ni a renunciar a ellos para recibir atención (New York State Department of Health AIDS Institute, 2025).

Tal vez te resulte especialmente difícil contar una práctica, el uso de una vía de consumo o que no recuerdas bien una parte del encuentro. El profesional puede necesitar valorar riesgos concretos. Puede hacerlo explicando el motivo de sus preguntas y respetando tu ritmo, sin convertir los detalles en un espectáculo.

Si ya tienes un diagnóstico o has dejado de tomar medicación

Esa información también puede costar. Quizá temes una bronca por haber consumido mientras estabas en tratamiento o por no haber seguido la pauta. Pero ocultarlo puede dejar al profesional intentando comprender síntomas sin una parte importante de la información.

Puedes separar el dato de las explicaciones: «Estos días no la he tomado como estaba indicada». Luego se revisará qué pasó y qué necesita valoración médica. No cambies dosis ni recuperes fármacos antiguos para llegar a la consulta en un estado que te parezca más presentable.

Si intervienen varios profesionales, pregunta cómo se coordinarán, qué información necesitan compartir y cómo se acuerda contigo. También puedes pedir que te expliquen la confidencialidad y sus límites antes de entrar en detalles sensibles. Entender el encuadre ayuda a decidir qué estás haciendo cuando cuentas algo personal.

No tienes que esperar a dejar de sentir vergüenza

Quizá al principio hables mirando al suelo, hagas una broma o tengas que parar. Puedes decirlo: «Estoy intentando contarlo, pero me da miedo tu reacción». Eso ya aporta algo sobre cómo estás viviendo esta conversación. El terapeuta también debe ocuparse de que puedas preguntar, discrepar y corregirle.

Sentirte aliviado después de hablar puede ser valioso, aunque luego sigan apareciendo ganas de consumir. Habrá que trabajar con lo que ocurre fuera de la consulta, no dar el problema por resuelto porque una sesión haya ido bien.

En QAM puedes consultar atención especializada en chemsex y empezar por la parte que hoy te resulte posible contar. Si necesitas otro tipo de recurso o atención compartida, se podrá valorar. Pedir ayuda no exige presentarte con todo ordenado. Puedes empezar con el mensaje que has estado a punto de borrar.

Referencias

Freestone, J., Xiao, B. J., Siefried, K. J., Bourne, A., Ezard, N., Maher, L., Stirling, R., Degenhardt, L., Varma, R., Prestage, G., & Hammoud, M. (2025). Exploring experiences of talk therapies among gay and bisexual men seeking to reduce or abstain from using crystal methamphetamine in the context of chemsex. Drug and Alcohol Review, 44(3), 711–722. https://doi.org/10.1111/dar.13999

New York State Department of Health AIDS Institute. (2025, 25 de abril). Chemsex: Questions and answers. https://www.hivguidelines.org/guideline/chemsex/

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Sobre el autor

Un hombre conversa con un psicólogo en una consulta, junto a una mesa con papel y una libreta fucsia

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